
FOTO: El ministro de Economía, Luis Caputo.
A cuatro días de un vencimiento por más de US$4200 millones entre capital e intereses de bonos, el Ministerio de Economía enfrenta el desafío de completar los fondos necesarios para cumplir con el pago previsto para este viernes 9. Según los registros oficiales al 29 de diciembre, el Tesoro dispone en el Banco Central de US$1963 millones, menos de la mitad del monto requerido.
El aviso de pago del cupón ya fue formalizado ante las bolsas correspondientes y el mercado espera definiciones sobre las fuentes de financiamiento que utilizará el Gobierno para cubrir el resto del compromiso, en un contexto de mayor presión compradora sobre el dólar.
Parte de los recursos provino de la colocación del bono en dólares AN29, lanzado el 10 de diciembre, que permitió captar US$910 millones. Además, en el Palacio de Hacienda confían en que entre este lunes y martes ingresen US$700 millones correspondientes a la privatización de las represas del Comahue.
En paralelo, el equipo económico avanza en la negociación de un préstamo tipo repo con bancos privados. Como alternativas adicionales, el Tesoro mantiene disponibles los swaps de monedas con Estados Unidos y con China, que podrían ser utilizados como respaldo de última instancia.
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as cifras oficiales reflejan una dinámica volátil en los depósitos en dólares del Gobierno. Tras un aumento significativo en las últimas semanas, el stock volvió a descender y cerró 2025 en US$1963 millones, con fuertes variaciones diarias producto de compras y ventas de divisas por parte del Tesoro.
El vencimiento de este viernes es el primero de una agenda cargada para 2026, en un escenario en el que el Gobierno busca cumplir con sus compromisos sin alterar el esquema cambiario.
El calendario de pagos de 2026 contempla desembolsos por más de US$12.500 millones entre bonos en moneda dura y obligaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según un informe de GMA Capital, los vencimientos de bonos en dólares suman US$8109 millones, distribuidos casi en partes iguales entre enero y julio, a los que se agregan bonos en euros por US390 millones.
La estrategia oficial apunta a refinanciar una parte de esos vencimientos en el mercado internacional. El último reporte del FMI señala que el Gobierno prevé colocar unos US$4000 millones durante 2026, aunque el nivel todavía elevado del riesgo país limita esa posibilidad. Por ese motivo, se evalúan alternativas como créditos con bancos privados o el uso de swaps de monedas.
A su vez, el país deberá afrontar siete pagos al FMI por casi US$4500 millones a lo largo del año, con vencimientos en febrero, abril, mayo, agosto, septiembre, noviembre y diciembre. En el mercado local, los compromisos en pesos equivalen a unos US$140.000 millones, con la expectativa oficial de que la mayor parte sea refinanciada.
En este contexto, el Banco Central puso en marcha una nueva etapa del programa de “remonetización 2026”, orientada a acompañar la demanda de pesos y, en paralelo, acumular reservas. La autoridad monetaria podrá comprar hasta el 5% de los dólares operados y realizar adquisiciones en bloque, aunque analistas advierten que la acumulación será gradual y dependerá de la capacidad del BCRA para retener divisas.
Desde el propio Central admiten que el objetivo de sumar reservas estará condicionado por la necesidad de mantener el tipo de cambio dentro de las bandas establecidas y por la recuperación del acceso del Tesoro al financiamiento en moneda extranjera.