sábado 17 de enero de 2026 - Edición Nº857

Nacionales | 16 ene 2026

Radiografía del Congreso 2026: entre partidos históricos y fuerzas emergentes

El Palacio Legislativo refleja un escenario fragmentado, marcado por la pérdida de protagonismo de los partidos históricos. La Libertad Avanza y los bloques provinciales se consolidan como actores decisivos en la definición de leyes y acuerdos parlamentarios.


Durante gran parte de la historia democrática reciente, el Congreso argentino estuvo dominado por dos grandes tradiciones políticas: el peronismo y la Unión Cívica Radical. Sin embargo, la composición actual del Parlamento muestra un escenario muy distinto: más fragmentado, con partidos históricos en retroceso y fuerzas relativamente nuevas ocupando un rol central en la toma de decisiones.

La evolución de las bancas en Diputados y el Senado confirma un proceso que lleva más de una década: la erosión del bipartidismo clásico y la emergencia de nuevos actores que alteraron la lógica de mayorías y minorías.

El peronismo: resistencia, contención y riesgo de fractura

El peronismo, hoy nucleado principalmente en Unión por la Patria (Diputados) y el bloque Justicialista (Senado), conserva una representación significativa en el Congreso, pero lejos de los niveles que supo tener. La caída sostenida de bancas en los últimos ciclos electorales lo obligó a replegarse en una lógica defensiva: contener a los propios, evitar rupturas y administrar tensiones internas. A partir del cambio de gobierno en 2023, gran parte de las iniciativas impulsadas desde el peronismo se pudieron lograr a partir de los acuerdos que hicieron con otros bloques minoritarios de la oposición.

La derrota nacional y la emergencia de La Libertad Avanza aceleraron debates que venían latentes: liderazgos, estrategia parlamentaria y la convivencia entre sectores con agendas cada vez más divergentes. El riesgo de nuevas fracturas, tras la salida del interbloque en la Cámara alta de senadores que responden a gobernadores y exigen una agenda federal, es una de las principales incógnitas del período legislativo que se abre.

En términos históricos, el politólogo Facundo Cruz señala que el peronismo pasó de los “bloques enormes de los años ’40 y ’50” a una larga etapa como partido grande desde el retorno de la democracia, pero que en los últimos ciclos se observa “una pendiente descendente clara”. Entre 1983 y 2015, el PJ se mantuvo en un rango estable del 40 al 55% de la Cámara, hasta iniciar una caída más pronunciada desde 2017, que lo ubica hoy cerca de un tercio del recinto y lo consolida como un partido legislativo mediano, no mayoritario.

El desafío del peronismo para intentar volver a convocar al electorado, es más amplio de lo que se puede ver en el Congreso, aunque la foto de la evolución de las bancas ayuda a entender la película completa en donde se juegan los liderazgos ya conocidos y, algunos, erosionados y se debate la estructura de poder de cara al 2027.

La UCR: mínimos históricos y pérdida de centralidad

La Unión Cívica Radical atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el retorno de la democracia. Históricamente uno de los dos grandes partidos nacionales, hoy exhibe una de sus peores representaciones parlamentarias, tanto en términos numéricos como de influencia política.

La evolución histórica del bloque radical confirma una tendencia de largo plazo. Según Facundo Cruz, tras sus picos de poder en los períodos 1916–1930 y 1958–1965, la UCR inicia un proceso de achicamiento sostenido que se vuelve irreversible a partir de los años 2000. El contraste es fuerte: de concentrar casi la totalidad de la Cámara en 1958, el radicalismo cae por debajo del 20% de manera persistente desde 2013 y alcanza en 2025 su nivel más bajo desde la sanción del voto universal.

 
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