Las vacaciones legislativas tienen fecha de vencimiento. Este lunes a la madrugada, el Ejecutivo oficializó el llamado a sesiones extraordinarias para que el Congreso de la Nación trabaje durante 25 días fuera de su período ordinario. El temario, definido por Javier Milei, pone el foco en dos ejes centrales para su gestión: la Ley de Modernización Laboral y el histórico Acuerdo de Libre Comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea.
Se trata de la segunda movida de este tipo que encara el oficialismo en el receso, tras haber logrado en diciembre la sanción del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal. Con este decreto, el Gobierno retoma el control de la agenda legislativa, limitando el debate únicamente a los puntos que el mandatario considere urgentes para este inicio de año
El plato fuerte será la reforma laboral. La estrategia, comandada por Patricia Bullrich desde la comisión de Trabajo en el Senado, busca que el proyecto se apruebe en la primera quincena de febrero. El oficialismo apunta a sesionar entre el martes 10 y el jueves 12, para llegar al 1 de marzo —cuando Milei inaugure las ordinarias— con el triunfo parlamentario ya bajo el brazo.
Además de los cambios en el mercado del trabajo, los legisladores deberán debatir la modificación del régimen de presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares, un punto que ya genera chispas con los sectores ambientalistas. En el plano diplomático, el Senado tendrá que evaluar el pliego de Fernando Iglesias, propuesto por el Presidente para desempeñarse como embajador extraordinario y plenipotenciario.
Con este cronograma ajustado, el oficialismo busca consolidar su mayoría parlamentaria y terminar de cerrar los acuerdos con la oposición dialoguista para evitar cualquier traspié en el recinto. En este 2026, el Congreso no tendrá respiro y febrero será el mes de las definiciones para el modelo libertario.