En Davos, Suiza, se realizó la ceremonia inaugural del Consejo de Paz, una iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Este nuevo organismo reunió a varios líderes internacionales, entre ellos al presidente argentino, Javier Milei. La ceremonia tuvo lugar en el marco del Foro Económico Mundial (WEF) y se llevó a cabo a puertas cerradas.
A pesar de la invitación a numerosos líderes, muchos aliados europeos decidieron no asistir. La iniciativa, que originalmente pretendía liderar esfuerzos para mantener un alto el fuego en la guerra entre Israel y Hamas, se transformó en un organismo con aspiraciones más amplias.
Trump, en su discurso, afirmó que "esto no es para Estados Unidos. Es para el mundo" y expresó su deseo de que el consejo se expanda a otros asuntos a medida que tenga éxito en Gaza.
Cada miembro del organismo debía pagar una membresía de mil millones de dólares, que sería administrada por Trump y su equipo.
Milei, al recibir la invitación, expresó su honor por formar parte de esta organización. No obstante, la alegría inicial se tornó en preocupación al enterarse de la membresía costosa. Sin embargo, se informó que Trump decidió eximir a Milei del pago.
En la ceremonia, Milei y su comitiva se unieron a otros líderes de países como Azerbaiyán, Paraguay y Hungría. A pesar de la falta de figuras de renombre, Trump insistió en que 59 países ya se habían unido al Consejo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aceptó la invitación, pero no asistió debido a una orden de captura emitida por la Corte Penal Internacional en su contra.
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