Más de dos meses después de la ruptura de relaciones entre Perú y México, la cancillería peruana anunció el sábado que Brasil asumirá la representación diplomática del país azteca en su territorio. Desde ese día, la bandera brasileña ondea en la sede de la embajada mexicana en Lima.
La ruptura de relaciones se produjo a principios de noviembre, cuando Perú condenó el asilo otorgado a la ex primera ministra Betssy Chávez, quien enfrenta una condena de más de 11 años de prisión por el delito de rebelión. Las autoridades peruanas calificaron la decisión de México como un acto "inamistoso", argumentando que el uso del asilo político en este caso fue "indebido", dado que Chávez fue condenada por un delito común y no es considerada una perseguida política.
El encargado de prensa de la cancillería peruana, Luis Enrique Castillo, declaró que "Brasil se ha hecho cargo" de la sede diplomática tras las coordinaciones pertinentes con Perú. Sin embargo, precisó que Brasil no podrá gestionar asuntos "consulares ni económicos" relacionados con México.
Hasta el momento, no se ha informado sobre la situación de Chávez tras este cambio en la representación diplomática. Desde el sábado, la bandera de Brasil ondea en la embajada mexicana, donde además hay una custodia policial para evitar un posible escape de la ex primera ministra, quien se encuentra asilada desde el 3 de noviembre.
Chávez está acusada de ser coautora del presunto delito de rebelión por su participación en la iniciativa del expresidente Pedro Castillo de disolver el Congreso el 7 de diciembre de 2022, lo que resultó en su destitución. Tras el asilo concedido a Chávez, el Congreso peruano declaró persona no grata a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, calificando el acto de "injerencia" en los asuntos internos de Perú.