Aghion explicó que no existe un único camino hacia el crecimiento, pero sí requisitos mínimos comunes. “Podemos adaptar tecnologías desde el exterior al contexto del país, o bien ser innovadores en la frontera. En cualquier caso, se necesita luchar contra la corrupción, minimizar la burocracia y crear un entorno con buena competencia, regulación limitada y estabilidad macroeconómica”, sostuvo.
El economista francés vinculó de manera directa el escenario previo a la actual administración con la falta de incentivos para emprender. “En Argentina, antes de Javier Milei, esas condiciones no existían”, aseguró. Y agregó: “Eso es lo que Milei está haciendo. Llegó a un país con corrupción excesiva, que desalentaba el emprendimiento y la innovación, y está creando un entorno donde es más rentable innovar o desarrollar nuevas empresas”.
Aghion recibió el Premio Nobel de Economía en 2025 por sus aportes al modelo schumpeteriano de crecimiento endógeno, desarrollado junto a Peter Howitt. Esta teoría sostiene que el progreso económico de largo plazo se explica por la “destrucción creativa”, es decir, la constante sustitución de tecnologías y empresas obsoletas por otras más eficientes, en un marco de competencia y mejora institucional.
En ese marco, el académico consideró que, si se consolidan las reformas y la estabilidad, la Argentina tiene margen para avanzar tanto en la adopción de tecnologías extranjeras como en la generación de innovaciones propias, siempre que el entorno institucional acompañe ese proceso.