El gobierno de Colombia confirmó el viernes que se llevarán a cabo 20 vuelos para repatriar a ciudadanos colombianos deportados desde Estados Unidos. Esta reactivación de las deportaciones fue anunciada a pocos días de la esperada reunión entre los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro.
La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, declaró a los medios que "hemos acordado con Estados Unidos continuar trayendo a las personas que van a ser deportadas, que ya cuentan con una resolución de exclusión por esta vía. Por ahora, realizaremos unos 20 vuelos, uno semanal, para repatriar a estas personas".
La Cancillería de Colombia informó que los vuelos de repatriación fueron oficialmente reanudados el jueves a la medianoche, mostrando a los connacionales llegando al aeropuerto de Bogotá con sudaderas y llevando bolsas plásticas y morrales.
Esta decisión se toma tras varios meses de suspensión de los vuelos, en medio de tensiones que comenzaron hace un año cuando Petro se opuso a recibir a los deportados en aviones militares estadounidenses, demandando un trato digno y que no fueran esposados.
Ante esta negativa, Trump advirtió que podría imponer aranceles del 25% a productos colombianos, aumentando la presión al 50%. Sin embargo, las amenazas no se concretaron, ya que Estados Unidos rápidamente acordó que Colombia recibiría a los deportados sin dilación.
Colombia ha dispuesto aviones de su Fuerza Aérea para facilitar la repatriación. Según datos de la Defensoría del Pueblo, entre enero y marzo de 2025, más de 1.460 colombianos fueron repatriados. La reanudación de los vuelos se enmarca en el compromiso del gobierno colombiano de tratar a sus connacionales con dignidad, aunque no se especificaron los protocolos a seguir en las deportaciones.
La reunión entre Petro y Trump está programada para el próximo martes, generando grandes expectativas tras un año de crecientes tensiones bilaterales. Los desacuerdos entre ambos mandatarios han girado en torno a la política migratoria y las acciones bélicas de Israel en la Franja de Gaza, centrándose especialmente en la lucha contra el narcotráfico.
Trump ha acusado a Petro, sin pruebas, de ser un "capo de las drogas", y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo sancionó a él y a la primera dama, Verónica Alcocer, por supuestos vínculos con el narcotráfico. Además, Trump ha amenazado con retirar la ayuda financiera a Colombia y ha mencionado la posibilidad de una intervención militar.