En el marco del Programa de Emergencia Textil, creado a mediados del año pasado, el Estado Provincial realiza un aporte de hasta $200.000 pesos por cada trabajador textil debidamente registrado, con el fin de preservar los puestos de trabajo y garantizar la continuidad de la actividad productiva.
La iniciativa tiene como objetivo acompañar a las firmas textiles radicadas en la provincia, contribuyendo al sostenimiento del empleo formal en un contexto marcado por la compleja situación económica nacional y la apertura de importaciones, factores que impactan de manera directa en uno de los sectores productivos más sensibles.
Desde el Gobierno Provincial destacaron que se trata de un esfuerzo significativo para acompañar a uno de los sectores más castigados, reafirmando el compromiso de sostener el empleo genuino.