La Corte de Justicia de Catamarca dispuso el cese de la prisión preventiva de José Javier Aguilar, acusado por el homicidio del policía Carlos Diego Chávez, luego de declarar la nulidad del veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular.
La decisión fue adoptada por la Sala Penal del máximo tribunal provincial, que hizo lugar a un planteo presentado por la defensa tras advertir que el plazo máximo legal de la prisión preventiva se encontraba vencido. Aguilar permanece privado de la libertad desde el 29 de mayo de 2022, fecha en la que ocurrió el hecho.
En paralelo, la Corte ordenó la realización de un nuevo juicio por jurados. Según se informó, el próximo 20 de febrero la Oficina de Gestión de Audiencias del Poder Judicial realizará el sorteo del juez director, paso previo al inicio del nuevo proceso judicial.
Los ministros Fernanda Rosales Andreotti, Hernán Martel y Verónica Saldaño sostuvieron que mantener la detención preventiva implicaría un adelantamiento de pena, en contradicción con los principios constitucionales y los tratados internacionales de Derechos Humanos, que garantizan la presunción de inocencia hasta la existencia de una sentencia firme. En ese marco, remarcaron que, aun cuando subsistan riesgos procesales, la libertad debe ser concedida una vez vencidos los plazos legales.
Aguilar recuperó la libertad bajo estrictas condiciones: deberá fijar domicilio dentro de la Primera Circunscripción Judicial, sin residir en el lugar donde ocurrió el hecho; comunicar cualquier cambio de domicilio; abstenerse de contactar a la familia de la víctima; presentarse semanalmente ante la Oficina de Gestión de Audiencias; no salir del país y comparecer cada vez que sea citado por la Justicia.
El hecho ocurrió el 29 de abril de 2022 en el complejo habitacional Valle Chico. El policía Carlos Diego Chávez, de 38 años, realizaba notificaciones junto a una cabo en un móvil de Bienestar Policial cuando fue alertado por obreros que escuchaban pedidos de auxilio desde una vivienda cercana. Al intervenir, Aguilar salió del domicilio con un cuchillo y lo atacó, provocándole una herida mortal en el tórax. La autopsia determinó que Chávez falleció a causa de un shock hipovolémico por lesión en la arteria pulmonar y el pulmón derecho.
Por el hecho, Aguilar fue imputado por homicidio calificado contra un miembro de las fuerzas de seguridad. En agosto de 2024 había sido declarado culpable por un jurado popular, pero el fallo fue anulado tras un recurso de casación presentado por la defensa, lo que derivó en la inédita decisión de repetir el juicio por jurados.