La Confederación General del Trabajo (CGT) se moviliza este miércoles desde las 15 frente al Congreso de la Nación en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, que se debate en el Senado.
Desde el inicio de la movilización, hay serios incidentes entre los manifestantes que participan junto a la CGT con la Policía.
La convocatoria fue definida por el Consejo Directivo de la central obrera tras meses de tensiones con el Ejecutivo por el alcance de la iniciativa, que introduce cambios en el cálculo de indemnizaciones, la regulación de la jornada laboral y la ultraactividad de los convenios colectivos, entre otros puntos.
Desde la CGT sostienen que el proyecto constituye "un avance que podría debilitar la negociación colectiva y limitar los mecanismos de representación gremial". También cuestionan la creación de un fondo de cese laboral en reemplazo de las indemnizaciones tradicionales y la implementación de un banco de horas, al considerar que podrían afectar derechos adquiridos.
La decisión de marchar expuso diferencias internas en la conducción sindical. Mientras algunos dirigentes promovían mantener abiertos los canales de diálogo con el oficialismo y legisladores, otros impulsaban medidas más contundentes, incluido un paro general. Finalmente, se resolvió realizar la movilización sin convocar a una huelga unificada, aunque cada gremio quedó facultado para adoptar medidas propias.
La protesta buscará tener impacto político en simultáneo con el tratamiento parlamentario, con el objetivo de influir en el debate legislativo. Desde la central anticiparon que, en caso de no obtener respuestas, evaluarán la convocatoria a un paro nacional.
En paralelo, el Gobierno confirmó que aplicará el protocolo antipiquetes y desplegará un operativo especial de seguridad en la zona del Congreso. El esquema incluirá vallados, cortes de tránsito y accesos restringidos para resguardar el edificio y garantizar el funcionamiento de la sesión.
Según lo informado, los ingresos al Palacio Legislativo estarán habilitados únicamente por accesos específicos, mientras que habrá cierres totales y parciales en distintos cruces del centro porteño. Las columnas sindicales y de organizaciones sociales tendrán puntos de concentración diferenciados para evitar cruces en las inmediaciones de la Plaza del Congreso.
La jornada servirá además para medir la capacidad de convocatoria del sindicalismo en un escenario de fuerte confrontación con el Ejecutivo por el rumbo de la política laboral.