El cruce entre el brasileño Vinícius Júnior y el argentino Gianluca Prestianni marcó una noche caliente en Lisboa. En el duelo de ida de Playoffs entre Real Madrid y Benfica, por UEFA Champions League,
Vini convirtió un golazo y, minutos después, protagonizó un tenso intercambio con sospecha de insultos racistas del delantero argentino, que derivó en la intervención del árbitro francés Francois Letexier, quien detuvo el encuentro durante casi 15 minutos en el Estadio da Luz.
El golazo de Vinícius que rompió el partido
Vinicius tomó la pelota sobre la izquierda, encaró hacia el centro y sacó un remate preciso que dejó sin chances al arquero del Benfica. Fue una jugada individual de alto vuelo, con su clásico cambio de ritmo y una definición que silenció por un instante al Estádio da Luz.
El festejo, sin embargo, no quedó solo en la celebración. La tensión acumulada durante el partido explotó segundos después.
El cruce Vinicius-Prestianni, la sospecha y la pausa de 10 minutos
Tras el gol, se produjo un intercambio verbal entre Vinicius y Prestianni. En ese contexto, el futbolista del Benfica se tapó la boca con la camiseta al dirigirse al brasileño. Desde el campo de juego, el propio Vini Jr. denunció un comentario racista.
El árbitro Letexier decidió aplicar el protocolo y detener el partido. En ese momento, el brasileño se sentó en el banco de suplentes mientras se producían varias discusiones, por ejemplo entre Kylian Mbappé y Nicolás Otamendi. El encuentro permaneció interrumpido durante unos 10 minutos mientras se evaluaba la situación y se buscaba enfriar el clima.
Es importante señalar que el supuesto comentario no pudo comprobarse en la transmisión televisiva, ya que Prestianni se cubrió la boca con la camiseta y no se escuchó ni se vio con claridad lo que dijo. La sospecha surgió a partir de la reacción inmediata de Vinicius y de los reclamos de los jugadores del Real Madrid.
El racismo en el fútbol: un contexto sensible
El episodio vuelve a poner el foco sobre una problemática recurrente en el fútbol europeo. Vinicius ha sido víctima de insultos racistas en distintas ocasiones y cada situación genera una reacción inmediata.
En Lisboa, el árbitro optó por la vía preventiva: detener el juego ante la denuncia y permitir que el partido continuara solo cuando el clima estuviera controlado.