Mirtha Legrand está de celebración porque cumple, nada más y nada menos, que 99 años. La conductora atravesó décadas de historia argentina frente a sus cámaras y consolidó un estilo único e irrepetible. Hoy sus programas forman parte de la idiosincrasia popular y guardan momentos que el archivo televisivo recordará por siempre.
Desde preguntas incómodas hasta bloopers desopilantes, la "Chiqui" demostró una capacidad única para generar títulos de impacto en cada emisión de Almorzando con Mirtha Legrand. La mesa más famosa del país recibió a figuras importantes a nivel internacional y fue escenario de debates que paralizaron a la opinión pública.
Estos hitos definen la esencia de una mujer que hizo de la televisión su propio hogar. Incontables son las anécdotas que tiene Rosa María Juana Martínez Suárez, bajo su nombre artístico, como conductora de un ciclo de los más antiguos de la televisión a nivel mundial, que aún hoy combina entrevistas, comida y picantes intercambios.
Momentos que marcaron los almuerzos de Mirhta Legrand
La guerra de vedettes: Adriana Aguirre vs. Silvia Süller
En 1995 la mesa se pobló de mujeres despampanantes, con personalidad y pura presencia, que no se guardaron nada. La diva de los almuerzos aprovechó el momento para sus intrépidas preguntas y generó tal revuelo que las comenzales pasaron de la risa a las acusaciones entre ellas, en cuestión de segundos.
En ese encuentro, Mirtha le consultó a Adriana Aguirre sobre una supuesta operación de glúteos. La actriz respondió con seguridad que sí había pasado por el quirófano, pero para retoques faciales. Mientras transcurría la conversación, Silvia Süller inmortalizó su desacuerdo con la contestación de Aguirre al grito de "¡Adriana, Adriana!", con un tono agudo y un gesto muy particular, lo que puso en duda la afirmación de su colega sobre las cirugías realizadas.
A esa altura, la charla se transformó en un intercambio entre las figuras sentadas con Mirtha, quien, como siempre, supo manejar la situación y mantuvo el control de la escena, sin perder de vista su conducción y la atracción de la audiencia.