Este martes, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció la muerte de Gholam Reza Soleimani, quien lideraba la fuerza paramilitar conocida como Basij. Esta organización ha sido utilizada por el gobierno iraní para reprimir protestas civiles, según un comunicado difundido a través de Telegram por la agencia de noticias semioficial Fars, y citado por NBC News y la Agencia Noticias Argentinas.
La Guardia Revolucionaria Islámica es considerada la fuerza más influyente en los ámbitos militar, político y económico de Irán, y ha estado involucrada en diversas operaciones en la región. La muerte de Soleimani podría tener repercusiones significativas en la dinámica de poder dentro del país y en su política exterior.
En una rueda de prensa, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, comunicó que Ali Larijani, quien ocupa el cargo de máximo responsable de seguridad nacional en Irán, y Soleimani fueron eliminados en un ataque llevado a cabo la noche anterior. Esta declaración genera inquietud en el contexto de la creciente tensión entre Israel e Irán, especialmente en un momento en que la seguridad en la región se encuentra bajo constante escrutinio.