El exboxeador y campeón mundial Hugo Rafael Soto compartió en una nota a Catamarca Despierta detalles de su historia en el deporte, recordando sus comienzos, las dificultades atravesadas y la mentalidad que lo acompañó a lo largo de su carrera.
Durante la entrevista, Soto destacó que sus primeros pasos en el boxeo estuvieron fuertemente marcados por la influencia de su hermano, quien ya practicaba la disciplina cuando él era apenas un niño. “El que me impulsó a mí en el boxeo fue mi hermano”, expresó, al tiempo que recordó que, en un inicio, no le gustaba pelear, pero con el tiempo comenzó a entrenar bajo su guía, convirtiéndose en su primer formador.
El campeón también hizo referencia a las exigencias de los entrenamientos en sus inicios, los cuales describió como muy distintos a los actuales. Según relató, antes predominaba el trabajo “a pulmón”, con largas jornadas de resistencia física, que incluían extensas corridas sin pausas y prácticas en terrenos exigentes como zonas de montaña.
En ese sentido, remarcó que con el paso del tiempo fue incorporando nuevas formas de entrenamiento tras experiencias en el exterior, donde aprendió la importancia de administrar el esfuerzo y mejorar la técnica en los desplazamientos.
Soto también compartió una de sus primeras experiencias arriba del ring, en una pelea que aceptó casi sin preparación. Según contó, ese día había comido momentos antes del combate, algo que no es recomendable, pero aun así decidió pelear y logró salir adelante en un combate exigente que definió como “un peleón”.
A lo largo de la entrevista, el boxeador puso en valor el acompañamiento recibido en sus inicios, tanto de su entorno cercano como de personas vinculadas al deporte en Catamarca, quienes confiaron en su potencial y lo ayudaron a desarrollarse en sus primeros años.
Finalmente, destacó el rol clave de la mentalidad en su carrera, señalando que la confianza en sí mismo fue determinante en cada presentación. “Yo las veces que subía a pelear, yo ya gané”, afirmó, subrayando que siempre se consideró un deportista positivo y convencido de sus posibilidades.
Con una trayectoria que incluye títulos a nivel argentino, sudamericano y mundial, Soto se consolidó como una de las grandes figuras del boxeo catamarqueño, dejando una historia marcada por el esfuerzo, la disciplina y la convicción personal.