La denunciante realizó la presentación en la Unidad de Violencia Familiar y de Género, acompañada por los abogados Silvia Barrientos y Hernán Jaime Morales. La fiscal Alejandra Antonino ya activó las primeras medidas, incluyendo el protocolo correspondiente por abuso.
En su testimonio, la mujer fue contundente:
“Cuando cobré un millón de sueldo tuve que dar la mitad, y lo mismo tenían que hacer mis compañeros”.
Desde su defensa aseguran que existen pruebas como mensajes, capturas, testimonios y material audiovisual, además de remarcar que la denunciante atraviesa un estado delicado, con asistencia psicológica tras un cuadro de estrés severo.
Pero mientras la causa avanza en la Justicia, en el plano público el clima también se recalienta. En redes sociales y en el ámbito político, las reacciones no tardaron en llegar: cuestionamientos, pedidos de explicaciones y un creciente malestar que empieza a marcar distancia con la figura del legislador. Muchos usuarios expresan indignación y exigen que el caso se esclarezca con rapidez.
Por su parte, Galán negó categóricamente todas las acusaciones. A través de un video difundido en sus redes, aseguró que se trata de una denuncia falsa, se puso a disposición de la Justicia y deslizó que podría haber intereses políticos detrás.
Sin embargo, el impacto ya es fuerte: el tema instaló un clima de tensión y la opinión pública comienza a jugar su propio partido, con un giro evidente en la percepción sobre el legislador.
La investigación sigue su curso y se esperan nuevas medidas en las próximas horas. Mientras tanto, el caso no deja de escalar.