Las diferencias dentro de La Libertad Avanza en Catamarca dejaron de ser un rumor para convertirse en un conflicto abierto. Franco Grimas, hasta ahora uno de los referentes de La Púrpura, anunció su alejamiento del espacio con duras críticas hacia el concejal capitalino Diego Figueroa, a quien acusó de recurrir a mecanismos de construcción política que el propio liberalismo cuestionó desde su irrupción en la escena pública.
La decisión fue comunicada por el dirigente a través de sus redes sociales, donde aseguró que, tras un año de reflexión, resolvió dar un paso al costado al considerar que el rumbo adoptado por la conducción local se aleja de los valores que dice representar.
El detonante, según explicó, fue una acción encabezada por Figueroa, quien difundió la asistencia brindada a una familia. Para Grimas, ese tipo de iniciativas no constituyen un gesto solidario desinteresado, sino una herramienta de construcción política basada en el asistencialismo y la entrega de beneficios, prácticas que —afirmó— La Libertad Avanza prometía desterrar.
"Cuando observo que se vuelve a recurrir a la lógica de las dádivas y del asistencialismo para hacer política, entiendo que es momento de tomar distancia", expresó. Además, sostuvo que quienes abrazaron las ideas de la libertad lo hicieron para terminar con esa forma de hacer política y no para replicarla con otro sello partidario.
En su publicación también apeló a una cita de Enrique Santos Discépolo y recordó el célebre Cambalache, al señalar que se niega a aceptar que "todo es igual", razón por la cual prefirió apartarse antes que convalidar conductas que considera incompatibles con el discurso libertario.
También confirmó su renuncia a las funciones que desempeñaba dentro de La Púrpura.
La salida del dirigente deja expuesta una contradicción que amenaza con profundizar la crisis interna del espacio en Catamarca: mientras el discurso libertario se construyó sobre el rechazo al clientelismo, al asistencialismo y a la utilización de recursos para captar apoyo político, ahora son referentes de la propia fuerza quienes denuncian que esas mismas prácticas comenzaron a reproducirse puertas adentro.
La fractura no solo revela tensiones de liderazgo, sino que vuelve a poner bajo la lupa la coherencia entre las promesas de cambio y las acciones de algunos de sus dirigentes.
La polémica, además, se desató desde el interior de La Libertad Avanza, donde las críticas ya no provienen de la oposición, sino de quienes hasta hace pocos días integraban sus propias filas.