Con Marcos Rojo en uno de los palcos, Estudiantes derrotó 3 a 0 a Gimnasia de Mendoza en La Plata y se mantiene en la lucha por meterse en octavos de final por la zona A del Torneo Clausura. Con 14 puntos, todavía está a cuatro del octavo lugar, pero una derrota lo hubiese complicado mucho. El Lobo se mantiene arriba con 17 aunque estiró su racha sin triunfos a cuatro partidos.
Todos los goles llegaron recién sobre el cierre del partido. A falta de diez minutos, el capitán mendocino Diego Mondino le cometió un penal insólito a Guido Carrillo y el colombiano Edwin Cetré lo canjeó por gol. Lo sorprendente de la acción fue lo grosero del agarrón del central de Gimnasia cuando el nueve iba a buscar un centro: indisimulable.
Después vino el doblete de Fabricio Pérez, quien ingresó a los 68 minutos y se dio el gusto de marcar a los 90 y 94 aprovechando un elenco visitante volcado en ataque. El primero fue producto de una corrida eterna tras un córner mal tirado por Gimnasia y el segundo, de cabeza tras centro de Benedetti.
La historia de la previa pasó por la presencia de Marcos Rojo en el estadio, a pesar de que todavía no había confirmación de su transferencia desde Racing. Para colmo, en Avellaneda el equipo albiceleste estaba entrenando, lo que generó mucho malestar.