lunes 19 de octubre de 2026 - Edición Nº1132

Internacionales | 19 oct 2026

En llamas

“Fue un caos, fue de película”, el relato de un rosarino en medio de los disturbios franceses

Nicolás Spengler describió en Radio Boing 97.3 los incendios, las piedras y los gases lacrimógenos que marcaron su recorrido por París durante una jornada de fuertes enfrentamientos.


Las protestas y los disturbios que se registraron en París dejaron imágenes de calles congestionadas, enfrentamientos y focos de incendio en distintos sectores de la ciudad. En medio de ese escenario estuvo Nicolás Spengler, un rosarino que viajó a Francia por motivos laborales y que presenció parte de los acontecimientos mientras caminaba por la capital.

En diálogo con Antes de Todo, por Radio Boing 97.3, Spengler relató cómo se fue intensificando la situación durante el sábado y describió la dificultad para desplazarse por las zonas afectadas. Según contó, los primeros indicios aparecieron desde temprano, cuando grupos de jóvenes comenzaron a concentrarse y a interrumpir el tránsito.

“Al pasar el día se fue complicando la cosa. De cuando tiraban una bicicleta, de golpe le empezaban a prender fuego”, recordó sobre una jornada en la que, según su testimonio, se multiplicaron los incendios y los disturbios.

Enfrentamientos, incendios y calles bloqueadas

Spengler explicó que los episodios se concentraron principalmente en sectores ubicados al norte del río Sena, entre los distritos 9, 10 y 11. Ahí se encontró con distintos grupos de manifestantes que marchaban, cantaban y gritaban mientras la situación se volvía cada vez más tensa.

El rosarino describió momentos en los que resultaba difícil encontrar una salida, debido a la presencia policial y a los enfrentamientos con los manifestantes.

“De un lado está la Policía tirando como las granadas tipo gas lacrimógeno y del otro lado están los manifestantes tirando piedras”, relató. En ese contexto, explicó que debía avanzar con precaución y cambiar de dirección para evitar quedar atrapado entre ambos sectores.

De acuerdo con su testimonio, los episodios se extendieron durante buena parte del sábado y también hubo incidentes el domingo. Sin embargo, distinguió entre las personas que participaban de las protestas y quienes aprovechaban el desorden para cometer delitos.

“Me parece que lo que está continuando ahora son como los delincuentes, no los manifestantes”, sostuvo al referirse a la continuidad de los hechos.

“Fue un caos, fue de película”

Aunque reconoció la gravedad de las escenas que presenció, Spengler contó que durante toda la jornada pudo desplazarse por la ciudad sin sufrir agresiones ni tener problemas personales.

“Fue, la verdad que fue un caos, súper entretenido, divertido, no te voy a mentir, pero fue un caos, fue de película”, expresó al describir la experiencia de encontrarse con manifestaciones y operativos policiales en distintos puntos de París.

El rosarino también señaló que había personas que continuaban con sus actividades cotidianas mientras los enfrentamientos se desarrollaban a pocos metros. Según contó, algunos permanecían sentados en cafés, fumando o comiendo mientras observaban el paso de los manifestantes.

“Yo estuve todo el día ahí, no me pasó absolutamente nada, saqué fotos y nadie me dijo nada”, aseguró.

 

La diferencia entre los manifestantes y los saqueadores

Consultado sobre los saqueos que se conocieron a través de videos y reportes, Spengler aclaró que no presenció ninguno de manera directa. No obstante, planteó que, a su entender, los disturbios pudieron haber sido aprovechados por personas ajenas a las protestas para cometer robos.

“La sensación era que los disturbios estaban organizados”, comentó inicialmente, aunque luego aclaró que no tenía elementos para afirmar que los manifestantes hubieran planificado los saqueos.

“No me suena que los protestantes hayan armado ir a saquear. No, no me la creo. Seguramente se habrán infiltrado delincuentes y fueron a aprovechar el quilombo para chorear”, señaló.

Para el rosarino, en medio de la confusión se mezclaron quienes participaban de las movilizaciones con personas que buscaban aprovechar el desorden para robar. De todos modos, sus apreciaciones corresponden a la experiencia que vivió y no a una confirmación sobre la organización de los hechos.

Spengler había viajado a París por cuatro o cinco días por cuestiones laborales y tenía previsto regresar a Rosario el jueves, en un vuelo directo desde Madrid. Su relato permitió conocer, desde la experiencia de un argentino que estuvo en las calles, cómo se vivieron las horas de mayor tensión en la capital francesa.

 

 

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