En Argentina se estiman entre 20.750 y 22.000 nuevos casos anuales. La detección en etapas iniciales aumenta las posibilidades de un tratamiento exitoso y, en determinados casos, permite realizar procedimientos menos invasivos.
Los especialistas advierten que existen mitos que pueden generar una falsa sensación de tranquilidad o temor a realizarse los estudios. No sentir dolor, no detectar bultos o no tener familiares con antecedentes de cáncer de mama no significa que la enfermedad esté descartada.
Gustavo Cortese, jefe de la Sección de Patología Mamaria del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, alertó sobre las creencias equivocadas que pueden llevar a muchas personas a postergar las consultas médicas.
Uno de los errores más frecuentes es pensar que el cáncer de mama siempre provoca dolor. Sin embargo, durante sus primeras etapas puede desarrollarse sin síntomas perceptibles, por lo que no se debe esperar a sentir molestias para realizar los controles correspondientes.
Otro mito es creer que, sin antecedentes familiares, no existe riesgo. Si bien la herencia genética puede influir en las probabilidades de desarrollar la enfermedad, muchos casos se presentan en personas sin famil